Vaetjanan

Parashá No. 45 – Vaetjanán: y supliqué
Bemidbar 3:22-7:11  Haftará: Yeshayahu 40:1-26
 

Moshe cuenta al pueblo cómo él imploró al Eterno poder entrar en la tierra prometida, pero les dice que por su causa el Eterno se enojó y no lo escuchó además le dijo que dejara  ya de insistir, ya que Moshe tenía un sucesor y este sería quien llevaría al pueblo al paso del yarden.

Enseguida se encuentra la Shema que dan lineamiento a la fé, como que solo hay uno ejad. Les recuerda la importancia de no apartarse de la Torah en la tierra que van a entrar a poseer, exaltando las grandes obras de Hashem en todo el recorrido del desierto, su cercanía, los estatutos entregados de en medio del fuego, recalca no olvidarse del Eterno al irse tras otros dioses.

Aquí se enuncia también la aspersión del pueblo a las naciones a causa de la idolatría, sin embargo Moshe les dice que si se volviere su corazón a Hashem Él no se olvidará de su pacto y enuncia que no ha habido cosa más grande que la que ha hecho el Eterno con su pueblo para siempre que ÉL es uno y no hay otro.

Moshe aparta tres ciudades para el homicida que sin querer comete su delito, a Bétzer para los Rubení, a ramot en Gilad para la tribu de Gadi  y al Golán para la tribu de Menashí.     Le dice al pueblo que ellos también recibieron las Asered hadibrot o las diez palabras.

También se encuentran los preceptos para mantener y enseñar a la descendencia y el porqué del uso de los tefilin o filacterias y la mezuzá en las entradas y vendrán bendiciones al no andar en pos de otros dioses sino que vendrán bendiciones. También advierte de no convertirse en costumbre ajenas.