VaErá | Y aparecí

Parashá No. 14 – VaErá (Shemot 6:2 – 9:35; Haftará: Ezequiel 28:25 – 29:21; Escritos Apostólicos: Lucas 2:21 – 5:11)

VaErá Significa “y me mostré”

Dios le recuerda a Moshé que sólo a él se le ha dado a conocer con el nombre de El Eterno y con los Patriarcas estableció el pacto para darles la tierra de Kenáan. El Eterno le explica que ha oído el lamento de su pueblo y le ordena que le diga al pueblo que los sacará de la esclavitud y les dará la tierra prometida. Moshé habla pero no le creen. Moshé le dice a El Eterno que el Faraón tampoco lo escuchará, por ello, El Eterno ordena a Moshé y Aharón lo que han de hacer en cada caso para sacar a su pueblo de la esclavitud.

Moshé y Aharón fueron hijos de Amram quien había tomado por esposa a su tía Yojeved; su abuelo fue Kehat, hijo de Leví; sus primos fueron Koraj y Eltsafán, hijos de Merari. Aharón fue el abuelo de Pinjás. El Eterno convierte a Moshé en Elohim (autoridad y juez) para el faraón y Aharón como su profeta. El Eterno endurece el corazón de Faraón para multiplicar sus milagros y juicios en Egipto.

Aharón Y Moshé deben hacer algunos milagros ante Faraón como la vara que se convierte en serpiente y devora las varas de los hechiceros; convertir el agua en sangre; ranas; piojos; animales dañinos; en todos los casos el faraón endurece su corazón aunque considera dejarlos ir, pero con límites; muerte del ganado; úlceras y ampollas en los egipcios; granizo; aún así faraón no deja ir al pueblo.

En esta Parashá vemos como el clamor del pueblo activa la misericordia de El Eterno y todo su plan para liberar al pueblo, pero dejando claro quien es El eterno y derribando todos los dioses de Egipto.