Sheminí | Octavo

Parashá No. 34 – Sheminí, Levítico 9:1 – 11:47. Haftará: Shemuel 6:1-19

En el octavo día es decir a partir del primero de iniciación para los sacerdotes, E Eterno ordeno tomar un becerro junto con otros animales, el becerro como rectificación por el becerro de oro, Moshe dijo a Aharón que hiciera el sacrificio como Adonay había ordenado, y la gloria de Hashem se presentó en fuego y consumió la ofrenda para que su presencia se quedara el Mishkan  y vio el pueblo.

Nadab y Abihu tomaron cada uno su incensario y ofrecieron delante del Eterno un fuego extraño que Él no les había ordenado Enseguida salió fuego que los consumió y murieron. Moshe llamó a Mishael y a Eltzafán para que se llevaran los cuerpos fuera del campamento, así hicieron.

Se les ordeno a Aharón y a sus hijos no guardar duelo por ellos, pero el pueblo sí lloraría el incendio. Luego de esto el Eterno dijo a Aharón que no debían entrar embriagados a la tienda de reunión para que no murieran.

El Eterno entrega al pueblo las leyes del Kashrut que delimitarán lo apto para el consumo en cuanto a animales y los que no son Kosher, en cuanto a animales terrestres debe tener pezuña hendida y debe ser rumiante, en cuanto animales acuáticos aptos para el consumo del hombre deben tener escamas y aletas, también algunos insectos que se pueden comer como langostas y aves no aptas.

Se nos ordenó saber distinguir entre lo puro y lo impuro en este caso en cuanto a alimentos, en un acto de pureza y de cambio en las hábitos que habían sido adoptadas en Mitzráim porque el Eterno nos hiso subir de allí y Él es santo.