Shelaj leja

Parashá No. 37 – Bemidbar 13-14-15  Haftará: Yehoshúa 2:1-24

El Eterno habla a Moshe para que escoja lideres encargados de ir a explorar la tierra prometida, todo para ver de la tierra si es buena o mala, si hay fortalezas o no. Ellos siguieron para explorar la tierra, al llegar al valle Eshcol cortaron un sarmiento y un racimo de uvas que sería cargado entre dos. Finalmente les tardó explorar la tierra un total 40 días y volvieron para dar reporte.

Los frutos recolectados sirvieron como testigos de lo la calumnia de los 10 de los espias, una tierra que devora a sus habitantes, estos hombres eran descomunales, solo Caleb y Yehoshúa hablaron de la capacidad del pueblo para tomar la tierra sin embargo el pueblo se quejó sin embargo, solo dos hablan bien y de ella y el resto hace que todo el pueblo se queje y se organizaron para volver a Mitzráim, pensaron además apedrear a Caleb y Yehoshúa.

El Eterno dijo a Moshe que desterraría al pueblo y daría a él un nuevo pueblo más grande y poderoso que ellos. Pero Moshe le dijo al Eterno que grande era su fama ante otras naciones de cómo era el un Dios que guardaba a su pueblo y que ahora los degollaría en el desierto por falta de capacidad de entregarles la tierra, por estas palabras el Eterno perdona al pueblo por las palabras de Moshe sin embargo, los hombre mayores de 20 años no conocieron la tierra a excepción de Caleb y Yehoshúa, el pueblo estaría en el desierto 40 años (uno por cada día de exploración).

Se manda al entrar a la tierra hacer ofrenda tanto para el pueblo como para el extranjero y se les señala uso de pezoladas, tzitzit, con hilo azul en cada esquina esto para que al verlo recuerden el pacto y no se corrompan.