Él es la Roca cuya obra es perfecta

Por Martha Tarazona

 “La parashat Haazinu es un canto de Moisés al pueblo de Israel, en el cual aparece la palabra roca siete veces…”

La parashat Haazinu [Dt. 32:1-52] es un canto de Moisés al pueblo de Israel, en el cual aparece la palabra roca siete veces:

  • Él es la roca cuya obra es perfecta [Dt. 32:4]
  • … menospreció la roca de su salvación [Dt. 32:15]
  • De la roca que te creó te olvidaste [Dt. 32:18]
  • …si su roca no los hubiera vendido y Adonai no los hubiera entregado? [Dt. 32:30].
  • Porque la roca de ellos no es como nuestra roca [Dt. 32:31]
  • …Dónde están sus dioses la roca en la que se refugiaban [Dt. 32:37].

De acuerdo al Strong, la palabra roca es la # 6697 que significa: refugio, fortaleza, fuerte, piedra.

 ¿Quién es la roca?

El libro de Corintios responde explícitamente esta pregunta; la roca es Yeshúa: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Yeshúa” [1 Co. 10:1-4].

A través de los salmos se puede ver cómo David cantaba salmos al eterno, en los cuáles lo exaltaba como su roca:

  • Adonai, roca mía y castillo mío, y mi libertador, Di-s mío, fortaleza mía, en Él confiaré… ¿Porque quién es Di-s sino solo el Señor? ¿y qué roca hay fuera de nuestro Di-s?… Viva Adonai y bendita sea mi roca, y enaltecido el Di-s de mi salvación [Sal. 18:1-46].
  • Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Adonai, roca mía, y redentor mío [Sal. 19:14].
  • Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto [Sal. 27:5].
  • A ti clamaré, oh Adonai, Roca mía, no te desentiendas de mí [Sal. 28:1].
  • Porque tú eres mi roca y mi castillo [Sal. 31:3].
  • Llévame a la roca que es más alta que yo [Sal. 61:2].
  • El solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré [Sal. 62:6].

David hacia una declaración en sus oraciones de su plena confianza en la roca, tanto en momentos de alegría como en momentos de dificultad.

Los momentos de dificultad en nuestras vidas, llegan inesperadamente y nadie está exento, de una enfermedad, de un fracaso, de un divorcio, de un despido laboral, del dolor en general. Si estamos cimentados en la roca que es Yeshúa HaMashiaj, podemos hacer frente a la adversidad: “Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca [Lc. 6:48].

Si nuestro fundamento está en la roca, podemos comprender que cualquiera sea la dificultad, el Eterno es soberano y tiene el control de todas las cosas, y todo lo permite, con un propósito en nuestras vidas. Para que crezcamos espiritualmente, para enseñarnos a tener misericordia por otras personas y ponernos en los zapatos del otro y verlos con ojos de amor, para mostrarnos que somos vulnerables a situaciones de crisis, para estar quietos, hacer un alto en nuestra vida y hacer rectificación por nuestros pecados, para entregarle realmente nuestra carga a Él, para aumentar nuestra fe y que podamos estar plenamente confiados de que Él hará. Para glorificar su nombre y darnos cuenta que somos pasajeros y si no estamos apegados a la roca somos como el hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa [Lc. 6:49].

Que seamos como el hombre que edificó su casa sobre la roca. Que podamos como David decir en nuestras oraciones que Yeshúa es nuestra roca, nuestro castillo, nuestro libertador, nuestra fortaleza, nuestro redentor y nuestro refugio. Que las dificultades sean un instrumento en manos del Eterno para que salgamos más fuertes y en victoria. Porque Él es la roca cuya obra es perfecta.