Parashá

Ki Tavó

Deuteronomio 26:1 - 29:9
Por : Rocio Delvalle Quevedo

 

KI TAVÓ (כִּי תָבוֹא) ENJAMBRE DE LANGOSTAS

“Sembrarás en tus campos mucho, pero cosecharás poco, porque las langostas devorarán tus plantíos… ¡Enjambres de langostas devorarán todos los árboles y las cosechas de tu tierra!” [Devarim/Deuteronomio 28:38 y 42] 

En el capítulo 28 de Devarim (Deuteronomio), el Eterno advierte de las consecuencias de la desobediencia. Una de estas consecuencias es el ataque de un enjambre de langostas sobre los campos del pueblo de Israel. El ataque de las langostas aparece en este capítulo dos veces entre los versos 38 y 42, fue uno de los golpes (plagas) que el ETERNO dio sobre Egipto [Shemot/Éxodo 10:1-20] y en el resto de la escritura también se menciona como parte del juicio del Altísimo [1 Reyes 8:37Joel 1:4 y 2:25]

Las langostas son insectos, cercanos a los grillos, pertenecientes a la familia Acrididae. Realmente no son muy grandes y usualmente son solitarias. Pero cuando se da un aumento en los tamaños de sus poblaciones, produciendo grandes aglomeraciones, se liberan feromonas que activan un crecimiento mayor de las alas, el desarrollo de conductas migratorias y es en este momento donde se convierten en una devastadora plaga. Es así como, una tonelada de langostas es capaz de consumir en un día la misma cantidad de alimentos que 10 elefantes o 2500 personas. 

Existe evidencia, que el camino que recorren los enjambres de langostas depende en gran medida de la dirección de los vientos 600 metros sobre el suelo. Si los vientos soplan hacia el mar, la masa íntegra de insectos puede ahogarse. En Israel, por ejemplo, el “Sharav” (fenómeno del tiempo asociado al calor, la sequía y vientos cálidos provenientes del desierto del Neguev), está relacionado con la invasión de la langosta. Dicho fenómeno, también se evidencia en el relato de Shemot/Éxodo 10,según el cual, cuando el Altísimo (Di-s) envió la plaga de langostas sobre Egipto, todo el día y toda la noche sopló un viento del este que trajo la langosta. Luego cuando el Faraón pide que el Eterno “alejara de él esa plaga mortal”, volvió a soplar el viento, pero ahora proveniente del oeste, y echó las langostas al mar.

Sin embargo, aún con lo devastador que puede llegar a ser un enjambre de langostas, en Marruecos por ejemplo, los años de plaga para muchos labriegos pobres se convertían en periodo de festín, porque tenían la costumbre de consumir langostas fritas. Me parece muy interesante que estos insectos, que con un comportamiento enjambrador y migratorio son usados para juicio del Altísimo sobre el pueblo, son los únicos insectos que son permitidos por el Eterno para ser consumidos por el pueblo de Israel de acuerdo al relato de levítico 11. De esta manera, aun cuando éstos animales devastaran la totalidad de los cultivos, y no quedaran frutas, verduras, ni cereales para comer, la abundancia de los enjambres podría saciar el hambre en tiempos de hambruna y juicio sobre el pueblo de Israel (estoy especulando).

Como de costumbre, no me atrevo a aseverar, que la razón por la que el Eterno escoge el ataque de las langostas como consecuencia de la desobediencia del pueblo, sea para que finalmente no mueran de hambre. Pero ésta interesante coincidencia, sí me hace recordar, que en varios pasajes de proverbios y algunas cartas de Shaul (Pablo), se nos recuerda, que la disciplina que el Eterno aplica sobre nuestras vidas es motivada por su amor de padre. Que ésta no se nos aplica para hacernos sufrir despiadadamente, sino que busca que reconozcamos nuestra lejanía de Él y que volvamos a Él (Teshuvá → Arrepentimiento). Además, recuerdo, que a menudo en los relatos en los que el Eterno anuncia juicio sobre el pueblo, más adelante siempre recuerda su disposición para que, si el pueblo se vuelve a Él, sea restaurado y recuperada la relación, entre Él y nosotros (incluso ese es uno de los temas de la siguiente parashá: Bendición a causa del arrepentimiento). Revisemos a diario nuestra vida, y busquemos siempre volvernos hacia nuestro amoroso Padre.

REFERENCIAS

1. RETANA JA. 2000. Relación entre algunos aspectos climatológicos y el desarrollo de la langosta centroamericana Schistocerca piceifrons piceifrons en el Pacífico Norte de Costa Rica durante la fase cálida del fenómeno El Niño-Oscilacion Sur (ENOS). Top. Meteor. Oceanog., 7(2):73-87.

2. http://es.wikipedia.org/wiki/Acrididae#cite_ref-1

3. http://www.nationalgeographic.es/animales/insectos/langosta

4. PJ SHANNON, O ARBOLEDA-SEPÚLVEDA. 1988. Las langostas del género Schistocerca, Nomenclatura, Biología y Distribución Geográfica de las Especies Migratorias de Centro y Suramérica; Notas breves y literatura selecta. – orton.catie.ac.cr