Parasha de la semana

Sheminí

Levítico 9:1 - 11:47
Por : Rocío Delvalle Quevedo

 

SHEMINI שְּׁמִינִי ¿QUÉ SIGNIFICA SER RUMIANTE?

“Todo animal que tenga la pezuña partida, completamente separada en dos pezuñas, y que rumia, lo podréis comer”. [Vayikrá/Levítico 11:3].

Los animales que tienen pezuña, son llamados ungulados por la ciencia, debido a que caminan sobre sus uñas. Dentro de este grupo hay unos que tienen pezuñas impares (perisodáctilos) y otros que tienen pezuñas pares, es decir, completamente divididas (artiodáctilos). Dentro de los ungulados también se encuentran animales con dos tipos de digestión: los rumiantes y los no rumiantes (Fermentadores post gástricos).

Los caballos y sus parientes (Equidae) son animales de pezuñas NO DIVIDIDAS y NO RUMIANTES. Los cerdos (Suidae) y los camellos (Camelidae) son animales de pezuñas DIVIDIDAS, pero NO son RUMIANTES. Los ganados (Bovidae), los ciervos (Cervidae), los hipopótamos (Hippopotamidae) y las jirafas (Giraffidae) son animales con pezuña completamente DIVIDIDAS y RUMIANTES.

En los rumiantes el alimento pasa lentamente a través del sistema digestivo, de esta manera se maximiza la nutrición y por éste motivo, los rumiantes pueden habitar zonas donde la comida escasea, pero esta poca comida que se encuentra es de excelente calidad. Por su parte, en los fermentadores el alimento pasa muy rápido por el tracto digestivo, así es muy poco lo que pueden asimilar de la comida ingerida, en consecuencia, viven en lugares donde la comida es muy abundante, pero de mala calidad, y deben comer demasiado.

Que el Altísimo permita que podamos meditar continuamente en su palabra, que como los animales de los que podemos comer rumian su alimento, su palabra se asimile lenta y provechosamente en nuestros corazones. Y que podamos cómo dijo Yeshúa nuestro Mesías, no trabajar por la comida que pasa, sino por la comida que queda para vida Eterna, la cual el Hijo del Hombre nos dará, y que aún en la escasez podamos acudir al Pan de vida que ha bajado del cielo, para nunca volver a tener hambre [Yohanan/Juan 6: 27 y 35].

Nota: Los tres párrafos iniciales se basan en información obtenida de El Tiempo. (2001). Mundo Animal. Bogotá: Casa Editorial El Tiempo.