Nasó | Levanta- elevarse

Parashá No. 34 – Nasó, 4:21-7:89 Haftará: Shofetim 13:2-25

Terminando el censo de todo el pueblo y de ordenar las tareas de los Lviím con el fin del servicio en el Mishkán.  El Eterno ordenó a Moshe que sacara a todo aquel que tuviera Tzaráat, al que tenga flujo de semen y al contaminado con muerto, para que no contaminara el Majané, también que se presentaran ofrendas por pecado y además restitución por el mismo.

Se habla a continuación de cuando una mujer se haya descarriado, satá, y haya sido desleal con su marido sin que él hubiese visto, aun así tenga sospecha, su marido la llevaría ante el Kohen y presentaría korban por celos. La pondría el Kohen delante del Eterno y mesclaría agua sagrada con polvo del tabernáculo añadiendo las maldiciones escritas en el pergamino y enjuagadas allí. Aquella agua amarga al entrar en ella que causaría maldición si la mujer fuere culpable si no fuere culpable sería entonces una mujer fecunda.

El hombre o mujer que se aparte con un voto de Nazir para abstenerse de vino o bebida fermentada, ni de ninguna derivación de uva, además no se cortaría el cabello, además no debía contaminarse con muerte.

Se da la bendición para que los Kohanim digan a  los hijos de Israel: “el Eterno te bendecirá y te protegerá; el Eterno hará que su semblante se ilumine hacia ti y te agraciará; el Eterno alzará Su semblante hacia ti y establecerá paz para ti”.

Luego de que Moshe hubo santificado el Mishkán y todos sus utensilios ungidos cada jefe que había sido seleccionado para llevar el censo se acercaron a ofrecer korbanot.

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