Ekev: Por consiguiente

Parashá No. 46
Toráh: Devarim (Deut.) 7:12 – 11:25, Haftará: Yeshayahu (Isa.) 49:14 – 51:3, Brit Jadashá: Matityahu (Mt.) 4:1-11 Yaakov (Santiago) 5:7 – 11
 
Bemidbar7:11- 11:25 Haftará: Yeshayahu 49:14- 51:3

Después de la distribución de las tierras y las ciudades para extranjeros y homicidas involuntarios, de dar ordenanzas y hacer prohibiciones a cerca de la idolatría, Moshe menciona guardar los miztvot que Eterno ha mandado, por consiguiente recibirían bendiciones en cuanto a salud, familia, seguridad, abundancia en alimentos.

Les dice que deben tener presente todo lo vivido durante los 40 años en el desierto para ser probados, como que el Eterno los libró del Faraón y todo Mitzraim, como les otorgó agua, cómo les dio maná, le libró de sus enemigos. Todo esto porque la nación que iban a conquistar a sus ojos eran más grande, sino que EL Eterno les da estas tierras y no por su propia mano y justicia. Además Moshe les recuerda no cometer idolatría, enunciando el acto del becerro de oro y el pecado de Koraj y la transgresión de los espías al hablar mal de la tierra. 

Desde la entrega de las segundas tablas y la construcción del arca en el recorrido por el desierto se nombra continuamente el perdón que otorgó al pueblo a causa del clamor de Moshe, solo el Eterno pide que no se desvíen de sus preceptos y lo honren solo a él, incluye el Shema y menciona el exilio de la tierra a causa de no cumplir y adorar a otros dioses.

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