Parashá

Vayejí

Génesis 47:28 - 50:26
Por : Angie Ramírez

De engañador a vencedor

Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. [Mateo 24:13]

En esta parashá se narran los últimos años de Israel y su muerte. Fue en Yaakov en quien se cumpliría la promesa hecha por el Eterno a los patriarcas Abraham e Itzjak respecto a la tierra prometida, y fue la vida de Yaakov fácil y tranquila hasta su muerte ¿verdad?. Hagamos un recorrido por toda la vida y acciones de Israel.

Estas son las dificultades que enfrentó nuestro patriarca durante su vida:

  1. Su padre tenía preferencias por su hermano
  2. Tuvo que huir de Esav quien quería matarlo luego del engaño.
  3. Trabajó a Laván para recibir por esposa a Rajel y le entregó a Lea en una trampa.
  4. Su suegro Laván le cambió al menos 10 veces el salario.
  5. Este mismo lo menospreció al igual que sus cuñados cuando vieron que empezó a prosperar a causa del Eterno.
  6. Al huir de su suegro éste lo persiguió.
  7. Esav se acercó a él con 400 hombres.
  8. Peleó con el ángel quien dislocó su cadera-muslo.
  9. Es violada su hija Diná.
  10. Sus hijos engañaron a Shejem y a Jamor y cometieron una masacre.
  11. Rajel su esposa amada muere prematuramente.
  12. Su hijo primogénito Reuvén se acuesta con Bilá.
  13. Sus hijos en una confabulación le dicen que Yosef, su hijo preferido, fue devorado por animales salvajes.
  14. Vive el tiempo de hambruna extrema.
  15. Un “gobernante” en Mitzraym captura a su hijo amado Biniamín amenazando con no volver a entregarlo. 

Ahora revisemos las acciones de Yaakov en sus fuerzas:

  1. Engañar a su padre disfrazándose de Esav.
  2. Haber huído de su suegro Laván (se fue sin avisar).
  3. Haber enviado regalos a su hermano Esav.
  4. Querer huir cuando supo que su hermano venía a su encuentro con 400 hombres.
  5. Pelear con el ángel.
  6. Tomar una actitud pasiva ante la violación de Diná, lo que a mi consideración refleja que ya estaba cansado de pelear, por lo que quería paz a toda costa.
  7. Haber demorado el cumplimiento de su promesa en Betel.
  8. Haber demostrado a sus hijos preferencia por Yosef.

Por último “demos un vistazo” a las rectificaciones que hizo con respecto a su familia:

  1. Es posible que Israel no haya estado de acuerdo con la decisión de su abuelo Abraham de alejar a sus tíos de su padre Itzjak (aunque sabemos que todo correspondió a un plan divino), ya que sus hijos, tanto de esposas como de concubinas vivieron juntos.
  2. A diferencia de Itzjak quien a pesar de los actos perversos de Esav no le quita su primogenitura (en parte creo que la causa fue vivir y ver la separación de su hermano Ishmael y el resentimiento de este último hacia Abraham) queriendo dar todas las oportunidades necesarias a su hijo, delegando toda la responsabilidad de guiar a las futuras generaciones; Israel quita la primogenitura a Reuvén al acostarse este último con Bilá.
  3. Se narra en una parashá pasada que Yaakov fue al paso de su familia, lo que muestra preocupación por sus hijos y crías a diferencia de su hermano Esav.
  4. Rajel antes de morir puso a su hijo “hijo de mi tristeza”, pero Israel consciente de la importancia que tiene en la persona el nombre que se le asigna, lo cambia a un nombre de bendición, Biniamín.
  5. Además de incluir en la bendición final a los hijos de Yosef como si fueran sus hijos, los bendijo “al revés” dando potestad al menor sobre el mayor, ya que tenía conocimiento del rol que desempeñaría en el pueblo israelita.

Terminando este recorrido, quiero que nos detengamos en pensar lo siguiente: Si la vida de Israel no fue para nada fácil, siendo el patriarca en que el Creador cumpliría la promesa de la tierra prometida y aún cuando su nombre fue cambiado tuvo que enfrentar más dificultades ¿será sabio echarse a la pena por cada prueba, trato y mecimiento que recibimos de parte del Padre Celestial?. Esta es una pequeña y rápida síntesis de lo que fue la vida de Yaakov, desde sus dificultades, hasta sus errores y rectificaciones, que tiene como objetivo principal reflexionar respecto a cómo afrontamos y asumimos cada cosa que nos sucede.

Recordemos que Israel es el único patriarca a quien el Creador le cambia el nombre, pero en algunas ocasiones se le vuelve a nombrar como Yaakov; así somos nosotros ante el Padre, aveces somos nombrados como Yaakov: momentos en que nos es difícil cumplir las mitzvá, levantarnos a orar, estudiar Torá, aceptar que todo lo que nos sucede es permitido por el Eterno para nuestro bien, etc. pero luchamos contra la inclinación al mal y eso es apreciado por Hashem. Y hay momentos en que somos llamados Israel porque asumimos una actitud afirmadora, nos es fácil deleitarnos en Shabat, en fiestas y tenemos una disposición especial para cumplir preceptos. Los dos hacen parte de nosotros. La pregunta es ¿estamos confiando en nuestras fuerzas? o por el contrario ¿reconocemos que hemos sido engañadores y que el Eterno es Nuestro Todo y Nuestra Fuerza?. Fue en el momento más débil de la vida de Yaakov, cuando estaba cansado y adolorido, cuando fue más fuerte, porque ya no confiaba en su propia fuerza. El Eterno tuvo que quebrantarlo, quitarle lo único que le quedaba, para que él se diera por vencido y pudiera cumplir las promesas que le había hecho.

Referencias

es.chabad.org

 

Shavua Tov