Parashá

Shemot

Éxodo 1:1 - 6:1
Por : Familia Zapata Delgadillo


¿Como mande patrón?

“Confía en el Señor y haz el bien; establécete en la tierra y manténte fiel. Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón” [Salmo 37:3-4]

En los versículos comprendidos entre Exodo 1:15-21 hay una enseñanza muy especial. Generalmente analizamos la prueba, la decisión y la consecuencia de eventos que le ocurrieron a los Patriarcas y/o matriarcas pero en esta ocasión quisiéramos darle la oportunidad a Shifrá y Puah, las dos parteras que asistían en el parto a las mujeres hebreas cuando el pueblo se encontraba esclavizado en Egipto.

En la parashat Shemot, el rey de Egipto ordenó matar a los niños apenas nacieran, sin embargo las parteras no lo obedecieron, y arriesgando su propia vida permitieron que los varones hebreos siguieran con vida por lo que los israelitas se hicieron más fuertes y más numerosos. Pongámonos un poco en la posición de las parteras: ¿qué las motivaría para contradecir al hombre más poderoso del mundo?, ¿Por qué HaShem puso semejante prueba a un par de mujeres con un aparente rol promedio?

Para entender el contexto, podemos empezar por intuir que probablemente no eran mujeres promedio las que recibieron esta tarea, de hecho no lo podían ser porque el Señor nunca nos ha puesto una prueba más pesada de lo que podamos soportar [1 Corintios 10:13]. De acuerdo a Rashí, el nombre de la primer mujer es Shifrá, de la palabra שׁפר que significa brillar, y cuya misión era recibir y presentar a los hermosos hijos que tenían las mujeres hebreas; mientras que el nombre la segunda mujer es Puah, de la palabra פעה que significa gritar/hablar, y su misión era conversar tanto con nuevas madres como con sus recién nacidos para apaciguar y traer tranquilidad en el momento que daban  a luz. Luego ni eran mujeres que se dejaran opacar por el mundo ni que se quedarán en silencio a la hora de la verdad.

Con respecto a la motivación que tuvieron ambas mujeres para jugársela por el pueblo Israelita la discusión puede ser muy compleja porque el versículo donde la Torá las presenta no dice si eran egipcias o hebreas luego no es fácil intuir sus convicciones, pero también la discusión puede ser muy sencilla si nos vamos al versículo 21 en la que la Torá nos explica que tenían temor de HaShem y eso tal vez eso es lo único que necesitamos saber y de hecho es todo lo que debemos enseñarles a nuestros hijos para que puedan afrontar cualquier prueba, aún cuando eso implique contradecir al hombre más poderoso de la tierra: Amor y Temor por el Di-s de Israel.

La receta del éxito es sencilla: interioriza en tu alma un profundo amor y temor por tu Padre Celestial, amalo y temele solo a Él y Él te concederá vida y los deseos de su corazón, ese fue el premio que recibieron las parteras y muy seguramente eso es lo que te concederá a ti: “y, por haberse mostrado temerosas de Dios, les concedió tener muchos hijos” [Éxodo 1:21]

Recuerda: “Teme al Señor tu Dios y sírvele. Aférrate a él y jura solo por su nombre. Él es el motivo de tu alabanza; él es tu Dios, el que hizo en tu favor las grandes y maravillosas hazañas que tú mismo presenciaste” [Deuteronomio 10:21-21]

¡Shavua Tov!