Parashá

Kóraj

Números 16:1 - 18:32
Por : Familia Delgadillo Zapata

 

¡Usted no sabe quién soy yo!

“Tú eres fiel con quien es fiel, e irreprochable con quien es irreprochable; sincero eres con quien es sincero, pero sagaz con el que es tramposo” [Salmo 18:25-26]

Si bien Moshé ya había tenido que enfrentar situaciones tensas como la del becerro de oro, la del mal reporte de los exploradores, la rebelión del pueblo por falta de carne, etc, en esta parashá, el carácter de Moshé es llevado al límite porque tiene que enfrentar ya no una queja de la comunidad sino un motín liderado por hombres muy cercanos a Él.

“Coré, que era hijo de Izar, nieto de Coat y bisnieto de Leví, y los rubenitas Datán y Abirán, hijos de Eliab, y On hijo de Pélet, se atrevieron a sublevarse contra Moisés, con el apoyo de doscientos cincuenta israelitas. Todos ellos eran personas de renombre y líderes que la comunidad misma había escogido” [Números 16:1-2]

En hebreo estos versículos empiezan así “וַיִּקַּ֣ח קֹ֔רַח בֶּן־יִצְהָ֥ר”, la primera palabra de esta parashá es Laqaj (Strong 3947) por lo que literalmente dice “y se apartó Koraj hijo de Izar…”, y es la primera lección que podríamos tener porque la raíz de toda historia triste en nuestras vidas siempre surge cuando decidimos apartarnos del Espíritu del Señor para tomar una posición en contra de su voluntad. El primer signo de alarma que se puede detectar antes de tener un problema serio es cuando surgen ideas de no querer participar, de no querer asistir, de no querer hacer parte, de desistir, de renunciar a temas sagrados, y esto aplica a matrimonios, paternidad, maternidad, comunidad, shabat, etc. Piensa un poco en retrospectiva y concluye si los problemas que has tenido se han engendrado en una decisión no consultada al Señor, o peor aún, tomada en contra de algo que Él ya te había sugerido no hacer.

En esta parashá, Koraj no solo decidió sublevarse en contra de Moshé (su primo hermano) sino que además instó a conformar una alianza para que otros lo hicieran persiguiendo un fin no santo, Koraj abrió una brecha de maldición que en últimas consumió no solo su vida sino la de muchas otras familias. Pero aquí también encontramos una lección de esperanza, no toda la familia de Koraj murió y los descendientes que sobrevivieron lograron romper la maldición familiar y llegaron a ser autores de varios salmos, de hecho, el profeta Samuel fue descendiente de Kóraj, luego si es posible romper con esas cadenas de iniquidad familiares, El Señor es justo pero también misericordioso.

Ahora bien, si Koraj quería ser el Sumo sacerdote ¿por qué no se dirigió a Aharon directamente? Los comentaristas plantean varias hipótesis, una de las cuales es que Koraj decidió enfrentar a Moshé porque no era hábil hablando y le quedaba difícil defenderse en esta situación política, pero Él Señor es fiel con quien es fiel, e irreprochable con quien es irreprochable. El enemigo siempre explorará tus debilidades para atacarte y no solo eso, también es cobarde y buscará hacerte daño de cualquier manera, por eso todos los días proclama al Señor: “Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío»”

¡Shavua Tov!