Parashá

Emor

Levítico 21:1 - 24:23
Por : Anthony Delgadillo

 

Vamos por buen camino

“Deténganse en los caminos y miren; pregunten por los senderos antiguos. Pregunten por el buen camino, y no se aparten de él. Así hallarán el descanso anhelado”

Las primeras cuatro fiestas bíblicas (Pesaj, Hag HaMatzot, Bikkurim y Shavuot) literalmente en el hebreo (מוֹעֵד moed Strong H4150) representan “tiempos señalados” por el Eterno para instruir, enseñar, aclarar, recordar el significado de la primer venida del Mashiaj (Mesías) y prepararnos para su regreso.

Particularmente es en la fiesta de Shavuot o de “Las Semanas”, cuando nuestro Señor Yeshúa renueva votos con su “iglesia” y en la que se compromete con nosotros después de sacarnos de Egipto (fiesta de Pesaj), evento para el que la novia se debe preparar.

Todos tenemos un momento de visitación que se debe aprovechar; la próxima oportunidad para celebrar Shavuot será del 30 de mayo al 1 de junio; es tan importante este proceso, que el mismo Rab Shaul de Tarso (Pablo) corría para llegar a Jerusalén a vivir la fiesta [Hechos 20:16].

Shavuot es una de las tres altas fiestas bíblicas de obligatorio cumplimiento [Deuteronomio 16:16] narradas en Éxodo 19 y Hechos 2 en donde el Señor decide descender de forma visible y audible sobre su pueblo [Éxodo 19:9, Hechos 2:3], en medio de un gran estruendo y fuego [Éxodo 19:16, Hechos 2:2] para dar a conocer los términos cuyo cumplimiento nos permiten entrar en pacto para ser su propiedad exclusiva entre todas las naciones [Éxodo 19:5, Hechos 2:38], es cuando Él viene a establecer literalmente un compromiso de matrimonio con nosotros.

Es más, en Hechos 2:33 el Señor hace una rectificación de los 3000 que se perdieron por infidelidad en Éxodo 32:28 añadiéndolos posteriormente en Hechos 2:41, porque nuestro Señor no quiere que le falte una sola alma, y eso nos incluye a ti y amí.

Para este evento, el Señor indica que debe haber una preparación [Éxodo 19:10-11] y lo mínimo que tiene que hacer la Novia antes de dar el “Sí” para contraer matrimonio, es conocer al novio; por ello debemos encontrarnos con nuestro Señor Yeshúa HaMashiaj. La dificultad radica en que a esta relación de amor, a esas promesas hermosas de pareja, el enemigo las ha intervenido de mil maneras para cancelar esa cita o que sí la hay no se reconozcan. Es un tema de identidad, si la novia no es capaz de reconocer e identificar a su novio, sencillamente no se puede comprometer; vital: la identidad, ese es el eje articulador y estructural del próximo congreso de Shavuot denominado para este año “Zehut-Identidad” (www.zehut2017.com).

Para conocer al novio debemos acudir a la Sagrada Escritura, plasmada en el contexto de la cultura y geografía del pueblo y Nación de Israel, por lo que debemos prepararnos para tener la aproximación correcta y conocer en intimidad a Yeshúa;  si realmente quieres entender su carácter y extraer su mensaje completo, necesitas prepararte y tener una correcta disposición en tu corazón.

A pesar de ser un hecho, muchas personas aún no comprenden que en el tal vez mal etiquetado “nuevo” testamento, los apóstoles judíos describen las discusiones rabínicas que sostuvo Yeshúa con sus pares contemporáneos con respecto a la Torá.

Este llamado “nuevo” testamento fue escrito por personas judías que recibieron el llamado directamente de Yeshúa quien también era un judío observante [Mateo 5:18-21;23:2-3], celebraba las festividades del judaísmo (Pesaj en Mateo 26:18-19 y Tabernáculos en Juan 7, etc).

Entonces, si nuestro Mashiaj Yeshúa era un rabino judío y sus hombres de confianza también eran judíos, ¿Cómo se puede concluir que Yeshúa y sus discípulos rechazaron al pueblo judío y a sus raíces hebreas? Insisto, es un problema de identidad y por eso te invito al congreso mesiánico Zehut.

Nuestro Mashiaj Yeshúa asistía y enseñaba en Sinagogas [Lucas 4:15], enseñanzas ceñidas a la Torá (libro que citaba constantemente), especialmente libros como Isaías, Salmos y Proverbios (por ejemplo yo me puse a revisar el evangelio de Mateo y a largo de los 28 capítulos se cita en 24 ocasiones a la Torá, en 20 a los profetas y en 9 a los escritos hagiógrafos), de hecho la respuesta que Yeshúa dio cuando estaba siendo juzgado por Caifas [Mateo 26:64] es la combinación del Salmo 110:1 y Daniel 7:13-14, y a las tres tentaciones que le hizo Satán narradas en Mateo 4, Yeshúa siempre le respondió con palabras de Deuteronomio.

Es imposible entender la redención a través del Mesías narrada en Gálatas 3:13-14 sin entender Levítico 16 porque la muerte y resurrección de Yeshúa no fueron hechos fortuitos ni humanos; HaShem lo planeó así, como único medio para perdonar nuestros pecados.

Tu biblia se compone en un 75% del Tanaj en donde el Señor deja por escrito su “manual de vida” y de un 25%, en donde se describe la interpretación que le da nuestro Yeshúa HaMashiaj a ese manual en los hechos de la vida diaria de un creyente. Lo que te quiero decir es que es muy difícil que entiendas a Yeshúa si desconoces el contexto histórico, cultural y hebraico de su mensaje y a los temas que hacía referencia.

De todo esto se trata el congreso mesiánico Zehut, es una nueva oportunidad que tenemos para acudir a la cita del Señor y cumplir la promesa que nos dio en Jeremías 6:16: “Deténganse en los caminos y miren; pregunten por los senderos antiguos. Pregunten por el buen camino, y no se aparten de él. Así hallarán el descanso anhelado.”

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