Parashá

Devarim

Deuteronomio 1:1 - 3:22
Por : Familia Delgadillo Zapata


Por amor: aguantalo

“Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo” [Eclesiastés 3:1]

En la parashá Devarim, Moshé empieza a repasar la Torá, hace memoria de los eventos ocurridos a lo largo del viaje de 40 años y amonesta al pueblo de Israel por sus transgresiones y pecados. Esta reprensión por parte de Moshé ocurrió aproximadamente cinco (5) semanas antes de su muerte. No es coincidencia que Yaacob amonesta sus hijos en el lecho de muerte [Genesis 49], que el Rey David tuviera una conversación fuerte con su hijo Shlomo justo antes de partir de este mundo [1 Reyes 2], que Yehoshúa exhorta al pueblo para que renueve el pacto justo antes de su muerte [Josué 24], ¿por qué esperar hasta este momento?

Hay consenso en que cuando se están haciendo las cosas mal siempre se debe hacer un llamado de atención “No alimentes odios secretos contra tu hermano, sino reprende con franqueza a tu prójimo para que no sufras las consecuencias de su pecado” [Levítico 19:17], pero lo que aquí no es explícito es en cuál momento se debe hacer esa reconvención.

A pesar de que Reuben cometió un pecado grave (relatado en Genesis 35), su padre Yaacob esperó muchos años para amonestarlo (relatado en Genesis 49) y la razón por la que lo hizo fue porque el Patriarca sabía que si increpaba a su hijo quitándole la primogenitura en el momento en el que falló, Reuben se hubiese ido de su lado y muy seguramente se uniría a su hermano Esav. Yaacob prefirió convivir silenciosamente con eso que le dolía de su hijo a sincerarse y amonestarlo al instante y lo hizo por amor, era mejor tener a su hijo con esa falla a no tenerlo.

Moshe esperó a derrotar a los gigantes Sijón y Og para que el pueblo no pensara que la reprensión era fruto de un sentimiento de derrota, el profeta esperó a estar en el momento de mayor climax en los pasos de conquista para hablar con el pueblo de Di-s, y en la Torá con Rashi se proponen varias teorías para que fuera justo antes de su muerte una de las cuales es que Moshé quería despedirse recordando y exhortando al pueblo para que hicieran las cosas bien.

No se trata de ignorar, de ser alcahuetas, la lección es que hay un momento para todo y que debemos ser sabios para escoger el momento en el que se deben entablar esas conversaciones difíciles, se requiere tacto para preservar las relaciones aun amonestando. Debemos ser sabios para escoger el momento de reprender, afuera esta un mundo loco, material, alejado del Señor esperando el momento para recibir con los brazos abiertos a nuestra pareja, a nuestros hijos, a nuestros familiares, afuera esta Esav haciendo fuerza para que nosotros rompamos nuestras relaciones y recibir a esa persona para que nunca más vuelva a nuestro lado.

¡Shavua Tov!