Parashá

Pekudei

Éxodo 38:21 - 40:38
Por : Rocío Delvalle Quevedo


Lino, Sacerdocio y Mesías

¿Podrías imaginar lo que puede implicar pasar de ser una planta débil, a ser un fuerte y fino textil?

Introducción

La parashá (porción) Pekudei, que estudiamos esta semana, según dice en su inicio, contiene las cuentas del tabernáculo. Sin embargo, hay algo interesante y quizá podría decirse contradictorio, a pesar de que la lista de materiales, según la parashá anterior (Vayakel), es bastante nutrida, el resumen de cuentas se hace solo sobre los metales (oro, plata y bronce) [Shemot 38:24-31]. Pero, no se nos presenta un recuento explícito del total de azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabra, pieles de carneros teñidas de rojo o pieles de tejones; tampoco del número total de piedras preciosas, especias aromáticas, aceite para el alumbrado e incienso aromático [Shemot 35:20-28].

Si nos damos cuenta, excepto las piedras preciosas, todos los demás materiales de esa lista son de origen animal o vegetal. En otros comentarios ya hemos hablado de la madera de las acaciasel aceite de las olivas e incluso de las flores de los almendrosreferentes del diseño de la menorah. Esta vez quise revisar un poco la parte textil. Dentro de los textiles nombrados en las lista, podemos agrupar por un lado los de origen animal, es decir, las pieles y las lanas (azul, púrpura y carmesí). Pero hay otro que es diferente de todos los demás, el lino, que es de origen vegetal. Es por estar razón, que en esta entrega me quiero concentrar en él.

Las cuentas del lino

Dado que estamos estudiando una parashá en la que se hacen cuentas, me quiero permitir hacer unas cuantas cuentas sobre el lino. No sobre la cantidad de lino usado en el tabernáculo, sino sobre la mención de este material a lo largo de la Torá (Pentateuco). Cuando revisamos el texto en hebreo, encontramos que hay cuatro palabras diferentes que hacen alusión al Lino: שש – Shesh (Strong H8336Rashí Yevamot 4b), פשתה – Pishtah (Strong H6594Rashí), בד – Bad (Strong H0906) y פשתה – Pishteh (Strong H6593Rashí).

Como se puede ver en la tabla 1, la palabra שש – Shesh no es solo la primera forma de referirse al lino en la Torá, sino que es la más utilizada. Más del 50% de las veces que en la Torá se refieren al lino, se utiliza esta palabra. De las 34 veces que aparece la palabra שש – Shesh, en el 97% de los casos aparece en el libro de Shemot y en el 100% de estás se refiere al lino como material para la elaboración del tabernáculo.

Tabla 1

Adicionalmente, si hacemos cuentas, ya no solo a nivel de libros de la Torá sino de parashot, encontramos que la palabra שש – Shesh, aparece en 5 de las 10 parashot en las que se refieren al lino (Tabla 2). No solo esto, sino que es en la parashá Pekudei, de entre todas las de la tabla, en la cual más veces encontramos menciones del lino (Tabla 2). Así que es precioso que sea precisamente en esta parashá donde estudiemos sobre este material.

Tabla 2

En la vida, y particularmente durante mi formación académica, he aprendido que hay dos tipos de casos a los que debemos prestar atención, aquellos que son muy populares pero también a los que son casi excepcionales. Por eso, en esta ocasión, de las cuatro palabras que les he planteado, me voy a concentrar en dos, en שש – Shesh y en פשתה – Pishtah.

Si continuamos con las cuentas, de las 34 veces que es mencionada la palabra שש – Shesh en la Torá, el 47% lo hace para referirse a la confección o porte de vestiduras, el 35% a la elaboración de las cortinas para el santuario y el atrio y en el 18% de los casos siendo mencionado dentro de la lista de materiales. Si consideramos que las cortinas, eran utensilios del mobiliario, que de una u otra forma cubrían o vestían al tabernáculo, tendríamos que el 82% de veces que este termino es utilizado, es para referirse al lino empleado para vestir. Y particularmente en la parashá Pekudei en el 90% se usa para referirse a la confección de las vestiduras sacerdotales.

Una planta especial

Hasta aquí podríamos concluir que cuando se refieren al lino con la palabra שש – Shesh, hablamos del material ya procesado y listo para la confección de prendas de vestir. Pero ¿de dónde proviene este material?, ya dijimos que es de origen vegetal, pero ¿de cuál especie? Pues bien, es en este momento donde entra la palabra פשתה – Pishtah. Como se observa en la tablas 1 y 2, esta palabra aparece solo dos veces en toda la Torá y de hecho en un solo versículo y es para referirse a una planta, al lino como especie botánica. Y esto se da en Shemot 9:31, en el relato de las “plagas”, específicamente en la “plaga” de granizo, donde dice que el lino fue destruido y en ese momento se encontraba en flor.

Es para mí como bióloga un detalle muy hermoso de parte del ETERNO que haya tenido el cuidado de mencionar específicamente a la planta dentro del relato de la Torá. Pero fue más lindo encontrar, durante este estudio, que aún hoy en día los botánicos israelíes del Jardín Botánico de Jerusalem, utilizan la palabra  פשתה – Pishtah como nombre común de la especie Linum usitatissimum L. La cual aún hace parte de la flora de Israel y que por más de ocho mil años ha sido la especie que la humanidad ha domesticado y aprovechado para extraer, entre otras cosas, la fibra con la que se produce el lino textil (León et al., 2008).

Hay algunos aspectos especiales que son revelados en el hecho que esta especie botánica sea mencionada precisamente en el relato de las plagas. Entre éstos, poder intuir que en la época del éxodo, el lino era un cultivo importante en Egipto y particularmente que durante la primavera se encontraba en floración. Lo más fascinante es que esto coincide con los postulados actuales de la botánica y la arqueobotánica. Cuando revisamos la información que brinda el Jardín Botánico de Jerusalem sobre L. usitatissimum, observamos que es precisamente entre los meses de marzo y abril, en los cuales se da el periodo de floración.

Además, los estudiosos de la arqueología proponen como la hipótesis más plausible que el centro de origen de esta especie haya sido el mediterráneo (Jhala & Hall, 2010; CFIA, s.f.) . También que su domesticación (cultivo) haya iniciado en la media luna fértil, pues es donde se ha encontrado el registro arqueológico más antiguo, que data del noveno milenio antes de Mesías (Karg, 2011). A lo cual se suman otras evidencias de tejidos confeccionados con fibra de lino y utilizados para envolver momias en las tumbas del Egipto temprano, hace aproximadamente 8000 a 10.000 años (Jhala & Hall, 2010; León et al., 2008).

Lino y Sacerdotes

Recapitulemos, la palabra más usada para referirse al lino en esta parashá, está especialmente relacionada con las vestiduras sacerdotales. De las ocho vestiduras, el ETERNO estableció que el 50% debían ser exclusivamente de lino y el restante aunque tenían otros materiales incluían lino en su composición. Recordemos también que, la palabra más excepcional para nombrar al lino en la Torá, se refiere precisamente a la planta del cual se extrae esta fibra. Teniendo en cuenta lo anterior, me gustaría en los próximos párrafos revisar un poco de la biología de esta especie, de los procesos de extracción de la fibra y la producción de los textiles, de los significados en hebreo de שש – Shesh y en פשתה – Pishtah, tratando de resaltar y  relacionar algunas características dentro de esa información con relación los sacerdotes y su servicio.

Según el Strong, la palabra פשתה – Pishtah viene de la palabra פשתה – Pishteh, que a su vez viene de la palabra פש – Pash (H6580) que significa “debilidad” y que probablemente viene de una raíz en desuso que significa “desintegrarse”.

Me parece llamativo que la palabra que hace alusión a la planta como tal, se relacione con debilidad, porque desde el punto de vista biológico, existen algunas características de esta especie, que podríamos considerar de debilidad. Por un lado, L. usitatissimum es una planta anual, lo que quiere decir que solo vive un año y muere. Además en un ambiente natural es una especie considerada como colonizadora primaria, esto es, que llega de primera y crece muy rápido, pero rápidamente es desplazada por otras especies que llegan y se establecen de forma más permanente. Por esta misma razón, prefiere ambientes continuamente alterados (en el que la sucesión no sigue su curso, sino que vuelve a iniciar periódicamente) o que son intervenidos como los agrícolas (Peña, 2007; CFIA, s.f.).

En el mismo orden de ideas, L. usitatissimum es una muy mala competidora, razón por la cual aún en ambientes agrícolas, requiere los cuidados constantes del agricultor, para que remueva todas las otras especies que crecen cerca de ella y pueda ser viable para el objetivo de la producción. Este cuidado también se debe expresar en la exhaustiva preparación previa que requiere el terreno, ya que esta planta casi no tiene raíces secundarias, sino más bien una raíz principal corta y poco profunda. Entonces requiere suelos que tengan buen drenaje pero no demasiado, que estén desmenuzados, no excesivamente sueltos ni en extremo compactos, que hayan descansado previamente y que tengan una mediana fertilidad. En parte por esto al momento de la cosecha es mucho más fácil arrancar la planta completa que cortarla (Karg, 2011; Peña, 2007; CFIA, s.f.).

Saben, al leer todo esto, encuentro coincidencias con los sacerdotes. Las personas que el Altísimo escogió para ser sacerdotes, eran humanos con debilidades, caprichos, e impulsos que los podían llevar a cometer errores, e hasta la muerte [Vayikrá 10:1-3]. Provenían de una tribu (Leví) que estaba obligada a prácticamente no tener raíces, una tribu que no se establecía, en ninguno de los cuatro puntos cardinales, en el campamento alrededor del tabernáculo, sino que debían establecerse en medio de los campamentos junto al santuario [Bamidbar 2:17], que por lo mismo no fueron contados [Bamidbar 2:33]. Una tribu de la cual fue ordenado que no recibieran herencia en la tierra prometida [Devarim 18:1-2], y que podían ir de una ciudad a otra en cualquier momento según fuera la necesidad [Devarim 18:6].

Sin embargo, por algo Rab. Shaul dice que dice el Altísimo: “Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad» . Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo.” [2 Corintios 12:9]. Porque en esas debilidades, recibieron la herencia más especial, el mismo Adonay dice que es su heredad [Devarim 18:2]. Por eso se hicieron los receptores de los cuidados más especiales y dedicados del mejor Agricultor de todos, con una porción de alimento especial y garantizada diariamente [Devarim 18:3-4] (suelos adecuados y fertilizados). Que no tenían necesidad de ponerse a competir “con las otras especies”, porque su “nicho” estaba claramente determinado y sus tareas establecidas. Vestidos por orden del Altísimo con las más espléndidas vestiduras, dignas de la admiración aún de Alejandro Magno.

Todo esto porque fueron llamados a un servicio especial. Y aquí entra la otra palabra, שש – Sheshque está relacionada con la palabra משי – Meshiy (Strong H4879), haciendo referencia a un material costoso para vestirse. A su vez שש – Shesh se define como el número seis (Strong H8337). Al respecto Rashí comenta que para las cortinas del santuario “…había cuatro materiales diferentes en cada hilo, uno de lino y tres de lana, cada uno de los hilos de los cuales se compuso un hilo se multiplicó por seis (la palabra se toma aquí en el doble sentido de lino y de seis)….”  Rashí también dice que “…unieron ese hilo dorado con seis hilos de color azul púrpura y …  similar con el lino fino; porque todos los materiales tenían sus hilos seis veces y había un hilo de oro con cada uno de ellos… ”.

Podemos entender entonces que cuando פשתה – Pishtah, esa planta débil y fácil de desintegrar, es escogida para prestar un servicio sublime, hacer parte de los materiales que integrarían el tabernáculo, su nombre es cambiado a שש – Shesh. Así se convierte en un material tan fuerte que, si en Kohelet 4:12 dice que un hilo de tres dobleces no se rompe fácilmente, imagínense uno que como indica Rashí tiene seis. Un material que aún en la actualidad dicen que es tan fuerte que puede ser usado para hacer hilos para coser zapatos. Un material que fue hallado digno de hacer parte de las vestiduras que conferían honor y dignidad, usadas para impartir justicia, un material costoso y fino.

Así, cuando estamos solos y lejos del Altísimo somos débiles y fácilmente desintegrables. Pero, cuando nos disponemos a su servicio y dejamos que Él nos entrelace con otras fibras del mismo material (hermanos del mismo ministerio) y aún con las de otros materiales (entre los diferentes ministerios de la misma comunidad), es cuando nos convertimos en ese lino fuerte y fino.

Mas todo esto, no un asunto fácil y rápido. Desde la antigüedad el proceso que lleva el lino de planta a fibra textil, siempre ha sido bastante dispendioso, no solo en las exigencias de cultivo, sino en los detalles de su procesamiento (Karg, 2011). Luego que el lino es arrancado, las plantas tienen que ser dejadas en el terreno, a la intemperie, hasta que se humedecen y prácticamente se pudren. Esto facilita la posterior separación de las fibras requeridas para la fabricación de los textiles, de aquellas otras que no son útiles para tal fin (Peña, 2007). Después de esto se obtiene un producto conocido aún en la actualidad por su longitud, resistencia, lustrosidad y finura. En comparación con el algodón, es más fuerte pero menos elástico (Jhala & Hall, 2010).

De la misma manera la preparación para el sacerdocio en la Torá, implicó un trato fuerte y extenso de parte del ETERNO. Que incluyó la presentación de sacrificios especiales [Vayikrá 8:14-29] y un proceso de consagración con siete días de aislamiento [Vayikrá 8:33], en los cuáles según algunos comentarios, el Altísimo tuvo un tratamiento especial con ellos. Además, la investidura que recibieron le implicó al mismo Aharón, que fue golpeado en su debilidad con la muerte de dos de sus hijos  en uno de los días más importantes [Vayikrá 10:1-3], cuando su vida estaba floreciendo, igual que el lino en flor fue golpeado con el granizo [Shemot 9:31], debió mantenerse erguido y rígido para continuar su preparación y su ministerio [Vayikrá 10:6-7], cual rígido y erecto es el tallo del lino (Peña, 2007). Para al final, ser investidos para honor y dignidad [Shemot 28:2], para impartir justicia [Shemot 28:15] y para mantenerse fuertes, ser celosos contra la idolatría [Shemot 32:25-26] y ser llamados a ocupar el lugar que el ETERNO había destinado para los primogénitos de entre el pueblo [Bemidbar 8:14-16].

Lino y Mesías

Ahora ¿Cómo terminar esta reflexión sin encontrar a Yeshúa en la parashá?

Por un lado, quiero contarles que la palabra פשתה – Pishtah, así como aparece solo en dos ocasiones y en un solo libro de la torá, también aparece solo en dos ocasiones en un solo libro de la Tanak (Antiguo testamento), específicamente en el libro de Isaías 42:1-4 donde dice: “He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones. No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles. No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia. No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley.”

Es muy claro que este es un texto absolutamente mesiánico en el que está hablando de Yeshúa (Jesús). De hecho, en Mateo 12:18-21, lo cita casi textualmente, y se indica que Yeshúa dijo que no dijeran quién era Él, ni lo que hacía, para que se cumpliera la profecía de Isaías. Pues bueno, resulta que la palabra que en hebreo se usa para lo que en el texto se ha traducido como pábilo o mecha, ¡es פשתה – Pishtah!

Yeshúa conoce perfectamente nuestras debilidadades y como dice la profecía, él no vino a oprimirnos en nuestra debilidad. Todo lo contrario Él tomó sobre sí nuestras debilidades, fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados y por sus llagas fuimos nosotros curados [Isaías 53:5]. No vino a apagar nuestra mecha humeante, sino a avivarla y tomar nuestro lugar, para cambiarnos el nombre, hacernos fuertes y finos en Él. Es interesante también que en el contexto del pasaje hable de la justicia que Yeshúa va a establecer, teniendo en cuenta que una de las vestiduras que fueron realizadas con lino, fue el pectoral que específicamente era para impartir justicia [Shemot 28:15]. Aún cuando sentimos desfallecer porque el sistema nos abruma con sus injusticias, podemos confiar en que nuestro amado Mesías no descansará hasta que establezca su justicia en la tierra.

Por otro lado, aunque no es la misma del texto de Mateo 12:20, en el griego de la Brit Jadashá (Nuevo Testamento), hay también otra palabra para referirse a piezas elaboradas en lino (ὀθόνιον – Onthonion, Strong G3608). Lo curioso es que esta palabra solo es mencionada en los libros de Lucas [24:12] y Juan [19:4020:5, 6, 7], y en todos los casos se usa para referirse a las vendas de lino con las que envolvieron el cuerpo del Mesías mientras estuvo muerto. La belleza de este particular radica en que, a diferencia de la lana, por ejemplo, en la cual la oveja es esquilada, pero ésta sigue viva y le puede crecer la lana otra vez, las plantas de lino que son destinadas para extraer su fibra y hacer textiles, son arrancadas por completo, mueren y son dejadas al punto de pudrirse. Pero cuando ya se piensa que fue el final de todo y que se echó a perder el trabajo de los meses anteriores, los manojos de lino son levantados y procesados para convertirlos en esas piezas y vestiduras que cubrirán a otros con el esplendor, honor y dignidad.

De la misma forma, Yeshúa se entregó completamente por nosotros, dando su vida hasta la muerte en un madero, su cuerpo fue dejado en una tumba y aún sus mismos discípulos pensaron que todo había acabado [Lucas 24:13-21Juan 20:24-25]. Pero en ese momento fue levantado para vencer en su resurrección y cubrir nuestro pecado delante del Padre y darnos la dignidad y el honor de ser llamados hijos del Altísimo.

Epílogo

Finalmente, es curioso que, así como en Shemot 9:31, el lino (פשתה – PishtahStrong H6594) fue golpeado por el granizo (la séptima “plaga”), en Isaías 42:3, justo antes del pábilo o mecha (פשתה – Pishtah), habla de una caña cascada. Además, que la palabra en griego que se usa para la cita que se hace en Mateo 12:20 del texto de Isaías (λίνον – Linón, Strong G3043) es la misma palabra que se usa en Revelaciones 15:6 para del lino con el que estaban vestidos los siete ángeles que tenían siete “plagas”.

¿Habrá algún secreto más en la relación que tiene el lino con las “plagas”? ¡Ayúdame a orar para que, si es así, el ETERNO nos lo revele! ¡y quizá podamos desarrollarlo en un próximo estudio!

¡Shavua tov!

REFERENCIAS

  1. CFIA – Canadian Food Inspection Agency. The Biology of Linum usitatissimum L.(Flax). Biology Document BIO1994-10: A companion document to the Directive 94-08 (Dir94-08), Assessment Criteria for Determining Environmental Safety of Plant with Novel Traits.
  2. Jhala, A. & Hall, L. 2010. Flax (Linum usitatissimum L.): Current Uses and Future Applications. Australian Journal of basic and Applied Sciences, 4(9): 4304-4312.
  3. Karg, S. 2011. New research on the cultural history of the useful plant Linum usitatissimum L. (flax), a resource for food and textiles for 8,000 years. Veget Hist Archaebot, 20: 507-508.
  4. León, N., Walón, L., Álvarez, M. & Fey, L. 2008. Evaluación del desarrollo del lino (Linum usitatissimum L.) En condiciones tropicales y sus potencialidades agrícolas. Agrotecnia 5: 36-40.
  5. Peña, S. 2007. Disponibilidad y efectividad relativa de quelatos de zinc aplicados a suelos en un cultivo de lino (Linum usitatissimum L.) textil. (Tesis Doctoral). Departamento de Química y Análisis Agrícola. Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos.